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martes, 15 de diciembre de 2015

Vulvovaginitis



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La vulvovaginitis, también conocida como vaginitis, es el hinchazón o la infección de la vulva y la vagina. Es un problema común que puede afectar a mujeres y niñas de todas las edades aunque es más común en niñas antes de la pubertad.

Esta patología puede ser causada por:

  • Bacterias, virus, parásitos y hongos levaduriformes. El hongo más común es el Candida albicans, responsable de la candidiasis. En la vagina están establecidas bacterias de forma natural, sin producir la enfermedad.

  • Baños de burbujas, jabones, anticonceptivos vaginales, aerosoles femeninos y perfumes.
  • Menopausia.
  • Falta de higiene.
  • Ropa ajustada o no absorbente, lo cual lleva a que se presente miliaria.
  • Afecciones de la piel.

Los síntomas que desencadena la vaginitis son:
  • Inflamación, irritación y picazón en el área genital.
  • Flujo vaginal.
  • Mal olor vaginal.
  • Molestias o ardor al orinar.

El tratamiento dependerá de la causa generadora de la enfermedad:
  • Se utilizan cremas y supositorios para tratar la vulvovaginitis causada por hongos.
  • Para la resequedad vaginal, existen múltiples tratamientos basados en cremas y geles. Debe consultar con su médico.
  • Si es causada por bacterias, el médico puede recetarle pastillas antibióticas y cremas de antibióticos.
  • También se pueden administrar cremas de cortisona y pastillas antihistamínicas para disminuir los síntomas.
Unos consejos que le ayudarán a tratar más rápido esta infección:
  • Evite el jabón, solo enjuague con agua la zona para asearse.
  • Mantenga el área genital limpia y seca.

Para el diagnóstico de la enfermedad, el médico llevará a cabo un examen pélvico, que puede mostrar áreas rojas y sensibles en vulva o vagina. Por lo general se realizará una preparación en fresco, que consiste en examinar el flujo vaginal bajo el microscopio para detectar la causa que produce la enfermedad. Si no hay signo de infección puede requerirse una biopsia del área irritada en la vulva.

Estos consejos les ayudarán con la prevención de la vulvovaginitis:
  • Evite el uso de aerosoles, fragancias o polvos para la higiene del área genital.
  • Use toallas higiénicas en vez de tampones mientras sufra cualquier infección de la zona.
  • Si usted tiene diabetes, mantenga unos niveles correctos de azúcar.
  • Use ropa más holgada, ropa interior de algodón o con un forro de algodón en la entrepierna y no use ropa interior mientras duerme. Esto permitirá que llegue más aire al área genital.
  • Limpiarse correctamente después de usar el inodoro, desde delante hacia atrás.
  • Lavarse bien antes y después de usar el baño.
  • Practique relaciones sexuales con precaución.
  • Evite las duchas vaginales frecuentes ya que estas eliminan las bacterias saludables que recubren la vagina, que ayudan a proteger contra las infecciones.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Uretritis



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La uretritis es la inflamación, hinchazón o irritación de la uretra, el conducto que transporta orina desde el cuerpo.



Su causa más frecuente es una infección que puede ser bacteriana o vírica. La bacteria que causa uretritis es la E.Coli y también algunas enfermedades de transmisión sexual (ETS). Los virus causantes incluyen el virus del herpes simple y el citomegalovilus.
Otras causas menos frecuentes que pueden provocar esta enfermedad son:
  • Lesión de la uretra.
  • Sensibilidad a químicos utilizados en espermicidas o jaleas, cremas o espumas anticonceptivas.
Existen una serie de factores de riesgo:
  • Ser una mujer en edad reproductiva.
  • Ser un hombre entre 20 y 35 años.
  • Tener parejas sexuales múltiples.
  • Comportamiento sexual de alto riesgo.
  • Antecedentes de ETS.

Los síntomas varían dependiendo del sexo del paciente:
  • En los hombres:
    • Sangre en orina o semen.
    • Dolor al orinar (disuria).
    • Secreción del pene.
    • Fiebre (poco frecuente)
    • Micción frecuente o urgente.
    • Sensibilidad, picazón o inflamación en el pene.
    • Inflamación de ganglios linfáticos en la zona de la ingle.
    • Dolor durante la relación sexual o la eyaculación.
  • En las mujeres:
    • Dolor abdominal.
    • Dolor urente al orinar.
    • Fiebre y escalofríos.
    • Micción urgente o frecuente.
    • Dolor pélvico.
    • Dolor con la relación sexual.
    • Flujo vaginal.

Los objetivos del tratamiento son eliminar la causa de la infección, mejorar los síntomas y prevenir la diseminación de la infección.
Si la infección es bacteriana, se le administrarán antibióticos. Además puede consumir analgésicos y antinflamatorios no esteroideos (AINEs). Es importante que mientras tenga tratamiento tenga relaciones sexuales siempre con preservativo. 
Para una infección viral se utilizarán antivíricos.
La uretritis que tras el tratamiento no desaparece y que dura más de 6 semanas se denomina uretritis crónica.

El médico realizará una serie de pruebas y exámenes para diagnosticarla. Siempre se llevará a cabo un examen físico que incluirá órganos sexuales y parte baja del abdomen. Además en los hombres también puede incluir un tacto rectal. Un urocultivo y análisis de orina también pueden ayudar.



Esta patología puede dar lugar a complicaciones, que también dependerán del sexo del paciente.
  • En los hombres:
    • Infección de la vejiga (cistitis).
    • Epididimitis. (Infección del epidídimo).
    • Infección en los testículos (orquitis).
    • Infección de la próstata (prostatitis).
  • En las mujeres:
    • Infección de la vejiga (cistitis).
    • Infección del cuello del útero (cervicitis).
    • Enfermedad inflamatoria pélvica.

Los consejos que les podemos dar para prevenir la uretritis son:
  • Mantener limpia la zona alrededor de la abertura de la uretra.
  • Practicar relaciones sexuales con precaución.
  • Monogamia.
Como dato relevante, el 70% de las uretritis diagnosticadas se da en mujeres y tan solo el 30% en hombres.


domingo, 6 de diciembre de 2015

Meningitis



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La meningitis es la infección de las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal, denominadas meninges.



Las causas más comunes que producen esta enfermedad son las infecciones virales. Generalmente mejoran sin tratamiento, sin embargo, las infecciones bacterianas son extremadamente graves ya que pueden provocar la muerte o el daño cerebral, incluso con tratamiento.
También puede ser causada por:

  • Irritación química.
  • Alergias a medicamentos.
  • Hongos.
  • Parásitos.
  • Tumores.
La meningitis viral es más frecuente y leve que la bacteriana. Se suele presentar a finales de verano o principios de otoño y en niños y jóvenes menores de 30 años.

La meningitis bacteriana es una emergencia grave y necesitará tratamiento inmediato en un hospital. Los síntomas aparecen rápidamente y pueden incluir:
Fiebre y escalofríos.
Cambios en el estado mental.
Náuseas y vómitos.
Sensibilidad a la luz.
Dolor intenso de cabeza.
Cuello rígido.
Agitación.
Disminución de la consciencia.
Alimentación deficiente.
Respiración acelerada.
En los bebés las fontanelas se abultarán.

El tratamiento de las meningitis bacterianas consiste en antibióticos para eliminar las bacterias productoras. Para la meningitis viral, pueden recetarse medicamentos antivirales.
Además el tratamiento incluirá:
  • Líquidos intravenosos.
  • Medicamentos para tratar síntomas graves como shock, crisis epilépticas o edema cerebral.


El médico diagnosticará una meningitis después de comprobar:
  • Frecuencia cardíaca rápida.
  • Fiebre.
  • Cambios en el estado mental.
  • Rigidez en el cuello.
Esto no sirve para diagnosticar una meningitis, además se tiene que realizar una punción lumbar, gracias a la cual se extraerá líquido cefalorraquídeo que se analizará.
Otros exámenes y pruebas que se pueden realizar para comprobar la presencia de esta patología son:
  • Hemocultivo.
  • Radiografía de tórax.
  • Tomografía computerizada de la cabeza.

Esta enfermedad puede provocar múltiples complicaciones, algunas muy graves:
  • Acumulación de líquido entre el cráneo y el cerebro.
  • Hipoacusia.
  • Hidrocefalia.
  • Convulsiones.
  • Daño cerebral grave.

Podemos recomendarles que miren su cartilla de vacunación y revisen si se les han aplicado estas vacunas, muy eficaces para prevenir la meningitis:
  • Vacuna contra el Haemophilus (vacuna HiB).
  • Vacuna antineumocócica.
  • Vacuna meningocócica.
Las personas que convivan con una persona que ha contraído esta enfermedad bacteriana deben hablar con su médico, que les administrará antibióticos para evitar la infección.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Traqueítis


    La traqueítis es una patología que se produce por la infección aguda de la tráquea causada por una bacteria.


La tráquea es la estructura de las vías aéreas que conduce el aire hasta los pulmones.

Esta patología afecta sobre todo a niños, probablemente porque tienen la tráquea más pequeña y se obstruye más fácilmente, causando infección.

    Como ya se ha dicho, la causa es una bacteria, en concreto la Staphylococcus aureus. Esta se asienta en la tráquea causando la infección.

    Los signos y síntomas que provoca la traqueítis son tos espasmódica (al principio seca pero evolucionará a tos con esputo verde o amarillo), dolor, fiebre, dificultad respiratoria y chillido al respirar (estridor).

    Para detectar si se tiene traqueítis se lleva a cabo un examen físico empleando los siguientes métodos:

Auscultación de los pulmones



Medición del oxígeno en sangre, que se puede hacer con el aparato de la izquierda que simplemente se coloca en el dedo (pulsioxímetro), o extrayendo sangre arterial para su análisis (doloroso).




Cultivo nasofaríngeo. Se analiza la muestra en busca de la bacteria.

Cultivo traqueal. Se hace un aspirado del contenido de la tráquea para posterior análisis.
    En el tratamiento se emplean antibióticos por vía venosa. Además se pueden usar también otros fármacos que mejoren los signos y síntomas, como por ejemplo antitusivos para la tos. Posiblemente será necesaria la colocación de una sonda endotraqueal (ver foto) que ayude a mejorar la respiración. Es muy importante vigilar la respiración y el oxígeno en sangre.

    Otras recomendaciones son elevar el cabecero de la cama con almohadas u otros métodos y humedecer la habitación (esto reducirá la tos), si se es fumador dejar de fumar durante un tiempo y no estar expuestos a humos ni tóxicos.
    

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Faringitis



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Es la molestia, dolor o carraspera en la garganta que produce a menudo un gran dolor al deglutir.



La faringitis es causada por el hinchazón de la faringe, en la parte posterior de la garganta, justo entre las amígdalas y la laringe. Suele ser provocada por un resfriado, una gripe o un virus. También a veces es causada por algunas bacterias como los estreptococos del grupo A o bacterias como gonorrea y clamidia. Suele darse en los meses más fríos, en invierno y es fácilmente contagioso entre los miembros de la familia y los contactos cercanos.



El síntoma principal es el dolor de garganta, que se produce siempre que hay faringitis. Además pueden aparecer otros síntomas como:

  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolores musculares y articulares.
  • Erupción cutánea.
  • Los ganglios linfáticos del cuello inflamados.
Si la faringitis es producida por un virus, los antibióticos no son efectivos. Además utilizar antibióticos cuando no son necesarios, estos no serán efectivos cuando se necesiten de verdad. El dolor de garganta tan solo se debe tratar con antibióticos después de que un examen de estreptococos de positivo o en un cultivo se detecten clamidia o gonorrea.
Si el dolor de garganta es causado por la gripe, los antivirales pueden ser efectivos.
Para aliviar los síntomas, el tratamiento se basará en:
  • Beber líquidos suaves, bien sean calientes o fríos.
  • Hacer gárgaras varias veces al día con agua tibia  y sal.
  • Chupar dulces duros como caramelos y pastillas para la garganta. Cuidado con dárselos a niños pequeños ya que aumentan las probabilidades de atragantamiento.
  • Usar un vaporizador de aire fresco o un humidificador que humedezca el aire, para aliviar una garganta seca y dolorosa.
Una faringitis la puede diagnosticar el médico tan solo mediante un examen físico y un examen de la garganta. También se pueden realizar pruebas o cultivos para detectar bacterias y saber si se deben administrar antibióticos.



Una faringitis puede dar lugar a otras complicaciones más graves como:
  • Sinusitis.
  • Absceso periamigdalino.
  • Infección del oído.
Para prevenir la faringitis hay que centrarse en evitar la infección. Para esto podéis seguir esta serie de consejos:
  • Lavarse las manos con frecuencia, especialmente después de ir al baño, antes de comer y después de estornudar o toser.
  • Evitar compartir cubiertos, vasos, alimentos...
  • Toser, estornudar o sonarse con un pañuelo desechable.
  • Evitar tocar los teléfonos y los bebederos públicos con la boca.
  • Limpiar con regularidad mandos de televisión, teclados, teléfonos comunes...
  • Evitar el contacto directo con personas enfermas.
  • Evitar el tabaquismo, activo o pasivo.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Bronquiectasia



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La bronquiectasia es una enfermedad de las vías respiratorias superiores en la cual los pulmones se dañan y se ensanchan. Existen dos tipos de bronquiectasia dependiendo de cuando se presenta:
  • Bronquiectasia congénita: La afección está presente al nacer.
  • Bronquiectasia adquirida: Aparece después del nacimiento, durante la vida.
Radiografía de tórax. Bronquiectasia.

Esta patología es causada habitualmente por una inflamación o una infección reiterada de las vías respiratorias. Otra causa muy frecuente que produce la bronquiectasia, hasta en el 33% de los casos, es la fibrosis quística. Otras enfermedades genéticas como la discinesia ciliar primaria o síndromes de inmunodeficiencia también son causantes de esta patología.

Los síntomas que produce la bronquiectasia van apareciendo progresivamente después de que aparezca la enfermedad. Pueden incluir:
  • Piel de color azulada.
  • Mal aliento.
  • Tos crónica con esputo fétido.
  • Expectoración con sangre.
  • Fatiga.
  • Palidez.
  • Dificultad para respirar que empeora con el ejercicio.
  • Pérdida de peso.
  • Sibilancias.
El tratamiento de esta patología no es curativo, va encaminado a controlar las infecciones y el esputo, aliviar la obstrucción de las vías respiratorias y prevenir las complicaciones.
Una parte del tratamiento consiste en el drenaje diario del esputo mediante la expectoración forzada. Un profesional puede ayudarle a realizar esta técnica.
Los medicamentos recetados son antibióticos, broncodilatadores y expectorantes para evitar o aliviar las infecciones.
Si el paciente presenta mucho sangrado pulmonar o tiene la enfermedad concentrada en una zona pequeña, puede necesitarse cirugía para extirpar parte del pulmón.

Cuando está presente esta enfermedad el médico puede auscultar pequeñas sibilancias en la parte inferior de los pulmones. Otros exámenes y pruebas que se pueden realizar para detectar esta enfermedad y descartar otras patologías respiratorias son: 
  • Radiografía de tórax.
  • Cultivo de esputo.
  • Prueba de precipitina para aspergilosis, para verificar si hay reacción alérgica al hongo.
  • Examen de sangre para la alfa-1-antitripsina.



Unos consejos que os queremos dar para prevenir dicha enfermedad se basan en prevenir sus principales causas, las infecciones respiratorias. Por ejemplo, las vacunas de la niñez y la antigripal pueden reducir la probabilidad de contraer múltiples infecciones. También, como siempre, el tabaquismo activo o pasivo y la contaminación aumentan el riesgo.



Neumonía



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¿Qué es la neumonía?

La neumonía es una infección del pulmón caracterizada por la multiplicación de numerosos microorganismos en los alvéolos, provocando una inflamación y con ello, un daño pulmonar. En una radiografía de tórax se podra ver claramente.


En los adultos, las causas de neumonía más frecuentes son las bacterias, como Streptococcus pneumoniae(neumococo), Staphylococcus aureus, Legionella y Haemophylus influenzae, aunque hasta en un 10% pueden ser por varios de estos agentes simultaneamente. Virus como el de la gripe y el de la varicela pueden causar también neumonía. Además, algunos hongos pueden provocar neumonía, por ejemplo en pacientes con VIH-SIDA.
Dentro de la causa más común, el neumococo produce dos tipos distintos de neumonía: la bacteriémica y la no bacteriémica. La neumonía por Neumococo hasta en un 25% produce bacteriemia, es decir, detección del germen en la sangre con una mortalidad mayor.

Los síntomas de la neumonía más característicos son fundamentalmente respiratorios y de afectación de las vías aéreas bajas: tos, fiebre, expectoración, dolor torácico. En casos de mayor gravedad pueden aparecer dificultad respiratoria y afectación del estado general (sudoración, aumento de las frecuencias cardíaca y respiratoria)
Una modificación en los sonidos emitidos por el paciente afectado al respirar (inspiración y espiración), verificada por el médico mediante la auscultación con el fonendoscopio, es un signo que, unido a los síntomas citados, harán sospechar la presencia de una neumonía.
En pacientes ancianos e inmunodeprimidos, la sintomatología de la neumonía puede ser inespecífica, sin fiebre, o incluso ocasionar el empeoramiento de enfermedades subyacentes.
Cabe distinguir, según la forma de manifestarse los síntomas de la neumonía, dos cuadros clínicos diferentes:
  • Cuadro clínico típico: comienzo brusco de menos de 48 horas de evolución junto con escalofríos, fiebre de más de 37.5º, tos productiva, expectoración purulenta (flemas con pus), y dolor torácico de características pleuríticas (aumenta con la respiración). 
  • Cuadro clínico atípico: caracterizado por tos no productiva (tos seca), molestias inespecíficas, y manifestaciones extra pulmonares como dolores articulares y musculares, dolor de cabeza, alteraciones del estado de conciencia o gastrointestinales. 
El tratamiento básico y fundamental de la neumonía es el uso de antibióticos y, en caso de neumonía originada por una gripe grave, antivirales.
La antibioterapia ha de iniciarse lo más precozmente posible: antes de las cuatro horas tras el diagnóstico, pues se ha demostrado que el inicio precoz del tratamiento reduce la mortalidad, las complicaciones y la estancia hospitalaria.
Los antibióticos más comúnmente utilizados para la neumonía son: penicilinas y betalactámicos (amoxicilina y amoxicilina/clavulánico, ambos a dosis altas), quinolonas (levofloxacino, moxifloxacino) y macrólidos(azitromicina, claritromicina).
Para su prevención se aconseja lo siguiente:
  • Vacuna de la gripe
  • Vacuna antineumocócica
  • No fumar
  • Buena higiene
  • Levar un estilo de vida saludable
  • Evitar estar con personas enfermas

domingo, 29 de noviembre de 2015

Bronquitis



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La bronquitis es una inflamación de las vías aéreas principales que llevan el aire hacia lo pulmones. Esto provoca que se estrechen las vías respiratorias, dificultando la respiración y haciendo que el volumen de aire que llega a los pulmones sea menor.



La bronquitis suele sufrirse después de un resfriado o una gripe. La causa que provoca la infección de los bronquios es un virus que en primer lugar afecta a la nariz, los senos paranasales y la garganta, para después propagarse por el resto de vías respiratorias que conducen el aire hacia los pulmones.
En raras ocasiones son las bacterias las que infectan las vías respiratorias. En este caso se considera una infección secundaria.



Los síntomas desencadenados debido a esta infección son, como en la mayoría de patologías respiratorias:

  • Molestia en el pecho.
  • Tos productora de moco.
  • Fatiga.
  • Alta temperatura corporal, generalmente febrícula.
  • Dificultad respiratoria que provoca la dificultad para realizar las tareas cotidianas.
  • Sibilancias, sobre todo en personas asmáticas.
En algunas ocasiones, una vez curada la bronquitis, la tos seca y la molestia pueden prolongarse durante un mes.
A veces es difícil distinguir entre una neumonía y una bronquitis, que habitualmente se diferencian en que la neumonía presenta fiebres más altas.

La infección suele desaparecer por sí sola a cabo de una semana aproximadamente, por ello la mayoría de tratamientos contra la bronquitis no necesitan antibióticos, tan solo las producidas por bacterias. Los medicamentos que tienen como principio activo la guaifenesina pueden ayudarle a reducir y disolver el moco. Otras medidas que le harán sentirse mejor son:

  • Consumir mucho líquido.
  • Uso de inhaladores que abran las vías aéreas.
  • Un buen descanso.
  • Utilizar un humidificador en el baño.
  • El ácido o acetilsalicílico o paracetamol pueden ayudar a disminuir          la fiebre. (El ácido acetilsalicílico no está recomendado en niños).
  • Lavarse las manos habitualmente ayudará a no propagar los microorganismos patógenos.
  • Fumar, estar en espacios con humo o contaminación en el aire    empeorará los síntomas.


El profesional detectará una bronquitis mediante una auscultación con un estetoscopio. También ayudará a realizar un diagnóstico de esta patología una oximetría. En caso que se sospeche neumonía, se deberá realizar una radiografía de tórax para confirmar o deshechar dicha teoría.

Como siempre que podemos, los redactores de las entradas de este blog queremos daros una serie de sencillas medidas que podrán ayudarles a prevenir la bronquitis:
  • Vacunarse contra enfermedades virales es una forma de evitar que se produzca esta infección.
  • La utilización de máscaras al entrar en contacto con personas que padecen la enfermedad es otra forma de hacer que el virus no penetre en nuestros organismos.
  • Una dieta equilibrada hará que se eleven las defensas de nuestro organismo, lo que nos ayudará a combatir estas enfermedades antes de que nos afecten.
  • Cuidar la higiene es una tarea básica contra las infecciones.
  • Como en todas las enfermedades respiratorias y digestivas, el tabaquismo es perjudicial.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Glositis



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Afección en la cual la lengua se hincha y cambia de color, haciendo que su superficie tenga una apariencia lisa.



Habitualmente la glositis aparece debido a otras afecciones:

  • Reacción alérgica a productos de higiene dental, comida o medicamentos.
  • Boca reseca.
  • Infecciones por bacterias, hongos o virus.
  • Lesiones por quemaduras o dentaduras mal ajustadas.
  • Afecciones cutáneas que afectan la boca.
  • Factores hormonales.
  • Deficiencias vitamínicas.

En ocasiones, la glositis puede ser genética y hereditaria.

Los síntomas de la glositis pueden aparecer inmediatamente o ir apareciendo con el tiempo:

  • Dificultad para masticar, deglutir o hablar.
  • Lengua con superficie lisa.
  • Lengua sensible, adolorida o inflamada.
  • Color rojo pálido en la lengua.

En los casos más extremos se puede bloquear la vía respiratoria.

El tratamiento de la glositis tiene como objetivo reducir la inflamación y el dolor e incluye:

  • Buena higiene oral.
  • Antibióticos para tratar la infección.
  • Cambios de alimentación y suplementos, para tratar los problemas nutricionales.
  • Evitar irritantes como el alcohol, el tabaco, las comidas muy calientes o picantes, para reducir las molestias.

Para reconocer esta patología el odontólogo o médico tan solo debe visualizar la lengua y reconocer:

  • Ausencia de protuberancias en la lengua, denominadas papilas.
  • Inflamación lingual.

Si se detecta esta patología debemos realizar exámenes de sangre para detectar una infección.

Los creadores del blog les recomendamos una buena higiene oral, con un cepillado completo, uso de seda dental y evaluación y limpieza profesional de manera regular, para ayudar a prevenir la glositis.


domingo, 22 de noviembre de 2015

Diverticulitis

La diverticulitis ocurre cuando pequeños sacos que se forman sobre la pared interna del intestino, llamados divertículos resultan inflamados o infectados. La mayoría de estos divertículos se encuentran en el colon.

Es causada por la diverticulosis ya que es la formación de estas bolsas o sacos en el intestino. Otra causa es una dieta baja en fibra, con alimentos procesados. El esfuerzo con las deposiciones aumenta la presión en el colon o los intestinos.
En la diverticulitis pequeños pedazos de heces o fecalitos quedan atrapados en estas bolsas provocando infección o inflamación.
Personas con diverticulosis no suelen presentar síntomas, aunque pueden presentar signos como distensión y cólicos en el abdomen. Mientras que los síntomas de la diverticulitis son mas graves:
- Sensibilidad en el lado izquierdo del abdomen
- Distensión y gases
- Fiebre y escalofríos
- Nauseas y vómitos
La diverticulitis se debe tratar, mediante reposo, dieta absoluta, hidratación intravenosa, analgesia y antibióticos intravenosos.
En caso de signos de obstrucción intestinal se colocara una sonda nasogástrica.
Si se produce una perforación del divertículo con peritonitis, un absceso una fístula hacia un órgano vecino el tratamiento sera la cirugía de forma que se reseca el segmento de colon afectado con drenaje del absceso y bolsa de colostomía provisional que en unos meses se cerrará.
El primer consejo a seguir para prevenir esta enfermedad es una dieta rica
 en fibra y aumentar el consumo de liquido. La ingesta de verduras como manzana, higos, calabazas, zanahorias, etc... también es muy importante. Además de intentar seguir una dieta adecuada, se deben evitar el consumo de estos alimentos: carne roja, azúcar refinado, alimentos refinados, bebidas como el café y el chocolate.