Mostrando entradas con la etiqueta vagina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vagina. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de diciembre de 2015

Cáncer vaginal

El cáncer de vagina es una enfermedad del sistema reproductor femenino que se caracteriza por la proliferación anormal del tejido de la vagina, produciendo un tumor maligno. Sin embargo, estos tumores son poco comunes y comprenden cerca del 1% de los cánceres que afectan al aparato genital femenino.















¿Cuáles son las causas?
No existe un causante específico responsable de la proliferación anómala de estas células, pero sí se conocen varios factores que se asocian con la aparición de esta enfermedad:
  • En la mayoría de los casos, el tumor vaginal aparece debido a otros tipos de cáncer de la zona, como el cáncer de cuello uterino o el cáncer del endometrio. En estes casos recibe el nombre de cáncer vaginal secundario.
  • De forma menos frecuente se produce el que llamamos cáncer vaginal primario. Este tipo aparece en las células de la piel (células escamosas). Es menos frecuente y también recibe el nombre de cáncer escamocelular..
¿Cómo reconocerlo?
Aunque en varias ocasiones la enfermedad cursa asintomática durante mucho tiempo. es frecuente que la mujer presente:

  • Sangrado vaginal después de la relación sexual
  • Sangrado y secreciones vaginales indoloras pero que no se deben al período normal
  • Dolor en la vagina o en la pelvis
¿Cómo se diagnostica?
Se realizan determinadas pruebas y exámenes. Las principales son dos:

  1. Examen pélvico: mediante la introducción de uno o dos dedos lubricados y enguantados en la vagina mientras es presiona la parte inferior del abdomen con la otra mano. Permite determinar el tamaño, la forma y la posición del útero y los ovarios, así como revisar la vagina, el cuello uterino, las trompas de Falopio y el recto.


  1. Prueba de Pap (citología vaginal): se toman células vaginales por raspado de la abertura del cuello uterino y se examinan por un microscopio. Las células se toman con un algodón, un cepillo de madera o paleta que permita raspar sin provocar ningún tipo de daño en la pared vaginal,

Pero también existen otro tipo de pruebas que se pueden complementar con las otras, como:
  • Realizar un examen físico y antecedentes
  • Biopsia
  • Radiografía de tórax
  • Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
  • Colposcopia: con un colposcopio se observa el interior de la vagina y el cuello uterino, lo que nos muestra si hay zonas anormales. 

¿Y el tratamiento?
El tratamiento dependerá del tipo de cáncer y de la evolución del mismo.

  • Tratamiento quirúrgico: es la última opción dado que en muchos casos se puede curar la enfermedad sin llegar a tener que intervenir quirurgicamente. Puede ser:
    • Cirugía con láser: se extirpa el tumor.
    • Escisión local amplia: se extirpa el tumor y parte del tejido sano que se encuentra en la misma zona.
    • Vaginectomía: se extirpa el tumor y toda la vagina
    • Linfadenectomía: se extirpan los ganglios linfáticos que se encuentran en la pelvis o ingles.
    • Exenteración pélvica: es la más complicada, que se utliza en casos intensos, por ejemplo en una recaída en la pelvis. En estos casos se extirpa la vagina, ovarios, ganglios linfáticos, recto, vejiga y se realizan orificios artificiales para poder evacuar la orina y las heces.

martes, 15 de diciembre de 2015

Vulvovaginitis



Widget
La vulvovaginitis, también conocida como vaginitis, es el hinchazón o la infección de la vulva y la vagina. Es un problema común que puede afectar a mujeres y niñas de todas las edades aunque es más común en niñas antes de la pubertad.

Esta patología puede ser causada por:

  • Bacterias, virus, parásitos y hongos levaduriformes. El hongo más común es el Candida albicans, responsable de la candidiasis. En la vagina están establecidas bacterias de forma natural, sin producir la enfermedad.

  • Baños de burbujas, jabones, anticonceptivos vaginales, aerosoles femeninos y perfumes.
  • Menopausia.
  • Falta de higiene.
  • Ropa ajustada o no absorbente, lo cual lleva a que se presente miliaria.
  • Afecciones de la piel.

Los síntomas que desencadena la vaginitis son:
  • Inflamación, irritación y picazón en el área genital.
  • Flujo vaginal.
  • Mal olor vaginal.
  • Molestias o ardor al orinar.

El tratamiento dependerá de la causa generadora de la enfermedad:
  • Se utilizan cremas y supositorios para tratar la vulvovaginitis causada por hongos.
  • Para la resequedad vaginal, existen múltiples tratamientos basados en cremas y geles. Debe consultar con su médico.
  • Si es causada por bacterias, el médico puede recetarle pastillas antibióticas y cremas de antibióticos.
  • También se pueden administrar cremas de cortisona y pastillas antihistamínicas para disminuir los síntomas.
Unos consejos que le ayudarán a tratar más rápido esta infección:
  • Evite el jabón, solo enjuague con agua la zona para asearse.
  • Mantenga el área genital limpia y seca.

Para el diagnóstico de la enfermedad, el médico llevará a cabo un examen pélvico, que puede mostrar áreas rojas y sensibles en vulva o vagina. Por lo general se realizará una preparación en fresco, que consiste en examinar el flujo vaginal bajo el microscopio para detectar la causa que produce la enfermedad. Si no hay signo de infección puede requerirse una biopsia del área irritada en la vulva.

Estos consejos les ayudarán con la prevención de la vulvovaginitis:
  • Evite el uso de aerosoles, fragancias o polvos para la higiene del área genital.
  • Use toallas higiénicas en vez de tampones mientras sufra cualquier infección de la zona.
  • Si usted tiene diabetes, mantenga unos niveles correctos de azúcar.
  • Use ropa más holgada, ropa interior de algodón o con un forro de algodón en la entrepierna y no use ropa interior mientras duerme. Esto permitirá que llegue más aire al área genital.
  • Limpiarse correctamente después de usar el inodoro, desde delante hacia atrás.
  • Lavarse bien antes y después de usar el baño.
  • Practique relaciones sexuales con precaución.
  • Evite las duchas vaginales frecuentes ya que estas eliminan las bacterias saludables que recubren la vagina, que ayudan a proteger contra las infecciones.